Zona Privada
Acceso al área privada de la web

La inteligencia artificial abre oportunidades para la accesibilidad, pero también puede crear nuevas barreras

Por Redacción Cintac
·
7 de octubre de 2026
David Sabaté

David Sabaté, fundador y CEO de Tothom, y Emiliano Díez Villoria, catedrático de la Universidad de Salamanca y director del INICO, cerraron CIDID 2026 con una conversación sobre el impacto de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en la accesibilidad y la inclusión.

La inteligencia artificial puede convertirse en una importante aliada de la accesibilidad, pero su incorporación sin conocimiento, supervisión y participación de las personas con discapacidad también corre el riesgo de reproducir —e incluso generar— nuevas barreras digitales.

Esta fue una de las principales cuestiones abordadas en la sesión de cierre del I Congreso Internacional de Docencia e Investigación desde la Discapacidad (CIDID 2026), celebrado los días 5 y 6 de octubre en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

La tecnología no es accesible por el mero hecho de ser nueva

A lo largo de la conversación, Sabaté puso el foco en una cuestión fundamental: la innovación tecnológica no implica automáticamente inclusión. Una herramienta puede ofrecer posibilidades inéditas y, al mismo tiempo, convertirse en una nueva barrera cuando la accesibilidad no forma parte de su concepción y desarrollo.

Esta reflexión adquiere especial relevancia ante la rápida extensión de la inteligencia artificial. Su capacidad para generar contenidos, automatizar procesos o facilitar determinadas tareas abre oportunidades para las personas con discapacidad, pero confiar exclusivamente en la tecnología también entraña riesgos.

La experiencia y el conocimiento especializado continúan siendo imprescindibles. La IA puede ayudar a detectar problemas o agilizar determinados trabajos, pero no sustituye la comprensión de las necesidades de las personas ni una evaluación rigurosa de la accesibilidad.

El propio Sabaté ha advertido recientemente sobre este riesgo al señalar que la inteligencia artificial resulta útil en accesibilidad cuando quien la emplea sabe qué está haciendo. De lo contrario, incluso una tarea aparentemente sencilla puede terminar ofreciendo resultados incorrectos y, lo que resulta especialmente preocupante, generar la falsa percepción de que el problema ya está resuelto.

Diseñar contando con las personas

La conversación permitió trasladar el debate desde las posibilidades técnicas de la inteligencia artificial hacia una cuestión más amplia: cómo se diseña y para quién se diseña la tecnología.

La accesibilidad no debería incorporarse como una corrección posterior una vez que una herramienta, servicio o entorno digital ya está construido. Integrarla desde las primeras fases permite anticipar barreras y desarrollar soluciones que puedan ser utilizadas por una mayor diversidad de personas.

En este proceso resulta igualmente importante contar con las propias personas con discapacidad. Su experiencia permite identificar dificultades que difícilmente pueden resolverse únicamente mediante comprobaciones automáticas o aproximaciones exclusivamente técnicas.

Esta idea conecta directamente con el planteamiento de CIDID 2026: avanzar desde una concepción de las personas con discapacidad como objeto de estudio hacia su reconocimiento como agentes activos en la generación de conocimiento, la investigación y la innovación.

Soporte
Síguenos
© 2026 CINTAC | Todos los derechos reservados | Compromiso con la accesibilidad universal
Desarrollado por Sentido Común Internet Logo de Sentido Común Internet